Qué es el capital flotante en la Bolsa

Capital flotante

A la hora de hacer atractiva una empresa o sociedad para conseguir inversores, resulta fundamental. Esto es así porque aquellas empresas que tienen mayor capital flotante ofrecen mayor seguridad a los inversores. Sin embargo, y a pesar de que casi cualquier inversor sabe definir el término capital social, son pocos los que conocen el significado de flotante.

Qué es el capital flotante

El capital flotante, al que también se le conoce por su término en inglés free float, hace referencia al porcentaje total de las acciones en que se divide el capital de una sociedad que puede ser comprado y vendido en Bolsa. En otras palabras, el capital flotante es la parte del capital social que cotiza en Bolsa y que no es susceptible del control de los accionistas mayoritarios.

Las acciones que forman parte del capital flotante no están, por tanto, controladas por el grupo dominante de accionistas. De esta forma, las sociedades con mayor capital flotante dan a los accionistas minoritarios más posibilidades de participar en las decisiones que se adopten sobre la sociedad y más posibilidades de obtener liquidez. Además, al no estar controladas por los accionistas dominantes, las acciones que forman parte de este serán susceptibles de ser adquiridas en los mercados secundarios.

Sin duda, el capital flotante es fundamental para dar profundidad y liquidez a los mercados secundarios y mayor seguridad a los inversores, además de favorecer un proceso de formación de precios adecuado y de reducir notablemente la volatilidad de los precios.

Cómo lo podemos calcular

Es importante saber calcular el capital flotante para poder adaptar a este dato nuestra estrategia a la hora de invertir en una empresa. Es relativamente sencillo, de hecho, para calcularlo tan solo tendremos que aplicar la siguiente fórmula:

Capital flotante = Acciones en circulación – acciones restringidas

En esta fórmula, las acciones en circulación hacen referencia al total de acciones en las que se estructura el capital social de una empresa. Por su parte, las acciones restringidas son las acciones que pertenecen a los accionistas dominantes, por lo que no podrán comprarse ni venderse.

Pongamos un ejemplo para ilustrar mejor la fórmula anterior. Imaginemos una sociedad que cotiza en Bolsa y que dispone de un capital social de 100 millones de euros. El capital social de esta sociedad se encuentra dividido en un millón de acciones. Esto quiere decir que cada participación tendrá un valor de 100 euros (100 millones de euros / 1 millón de acciones). Dentro de esta sociedad hay un grupo de accionistas mayoritarios: uno controla el 15 % de las acciones de la sociedad y otro el 25 % de las mismas. Esto quiere decir que, en total, el grupo de accionistas dominantes controlar el 40 % de las acciones de la compañía, es decir, 400 000 acciones (40 % de 1 000 000 de acciones).

Con todos estos datos podemos aplicar la fórmula anterior de la siguiente forma:

Capital flotante = 1 000 000 acciones – 400 000 acciones = 600 000 acciones.

Esto significa que el 60 % del capital social de la compañía del ejemplo es capital flotante o, lo que es lo mismo, que 600 000 acciones forman parte de este en la sociedad.

Calcularlo es relativamente sencillo si aplicamos la fórmula y, por supuesto, resulta fundamental a la hora de invertir. Cuando invertimos es importante manejar este tipo de datos para no dejarnos llevar por nuestras emociones y poder ganar dinero por Internet de forma segura.