Futuros bolsa de valores: ¿qué son? y ¿cómo funcionan?

Futuros bolsa de valores

Los futuros bolsa de valores son un producto relativamente complicado, por tanto no son recomendables para todos los inversores, ya que son derivados financieros y comportan un elevado riesgo. A pesar de su complejidad, mucha gente decide investigar sobre ellos como una manera de ganar dinero desde casa. Por tanto vamos a ver qué es operar en futuros y cómo funcionan los futuros en bolsa o en índices bursátiles.

Qué son los futuros bolsa de valores

Podemos definir un contrato de futuros como un derivado financiero (derivado porque deriva de otro producto) a través del cual un comprador se compromete a adquirir un producto a un vendedor con un preacuerdo sobre las condiciones de compraventa. Es importante resaltar que la fecha de vencimiento del contrato, así como el precio de la transacción, se fijan en el momento de aceptación del contrato y no el día que se produce la transacción.

El precio no se fija según lo que ocurra en la fecha de vencimiento, sino en el momento actual con respecto al activo fijado como subyacente, con una diferencia de precio que depende del arbitraje en el mercado (que generalmente es muy eficiente y, por tanto, será muy similar al precio del activo subyacente). Es decir: se aplaza el pago, asegurando un determinado precio en el futuro.

Los contratos de futuros pueden usarse con diferentes fines y esto suele depender de quién lleve a cabo la transacción. Es común que se realicen operaciones especulativas, las cuales no requieren que se produzca el intercambio físico del activo subyacente, sino que simplemente buscan el movimiento de capitales y la ganancia de la inversión. De hecho, en ocasiones también se realizan operaciones en corto con contratos de futuros. También son comunes las operaciones de cobertura, que consisten en comprar o vender contratos de futuros con tal de proteger algún activo que tengamos en cartera (por ejemplo, vender contratos de futuros de Apple para compensar una caída en dichas acciones).

Cómo funcionan

A modo de ejemplo y de una manera más práctica, vamos a ver cómo funcionan los futuros en bolsa. Un productor de patatas quiere asegurarse de que será capaz de vender 1500 patatas al precio que tienen hoy, que es de 30 euros. Por tanto, comprará un contrato de futuros que le asegure el precio de hoy (30 euros) en el futuro. Mientras tanto, una empresa que produce puré de patata necesita patatas y quiere asegurarse contra posibles subidas de precio del producto, siendo la contrapartida del contrato que ha hecho el productor. En un futuro, si el precio de las patatas baja a 25 euros, el productor gana, pues las vende a 30 euros, mientras en el mercado están más baratas. Si por el contrario el precio sube a 35 euros, la que gana es la empresa de puré de patatas, pues puede comprar las patatas a 30 euros mientras el precio de mercado es superior, cubriéndose entonces efectivamente por esta subida.

 

Como vemos, los contratos de futuros son algo complejos y no están hechos para todos los inversores. De hecho, muchos brokers no permiten la operativa con futuros o requieren de una capacitación adicional, sin embargo, tienen cierta utilidad según los casos que acabamos de revisar.